Lumænaut_

Episodio 1:
Aspirante nómada digital

El inicio de mi viaje

Arte a color ASCII: una bandada de pájaros volando hacia el horizonte donde se pone el sol, rodeado de nubes.
Ilustración estilo ASCII: una bandada de pájaros volando hacia el horizonte donde se pone el sol, rodeado de nubes.

Trabajar en una oficina es casi todo lo que he conocido.

De pequeño vi cómo mi padre pasaba al menos un tercio del día en una. Cuando mi madre no daba clase, también la podía encontrar detrás de un escritorio, enterrada en papeleo. Escritorios, sillas, impresoras, carpetas — me eran tan familiares como los parques y las caricaturas.

Recuerdo una vez en la escuela cuando teníamos que decidir a qué padre invitar como ponente para hablar de su profesión. Naturalmente, todos querían un bombero, un médico o un piloto. Alguien que contara historias cautivadoras y fascinantes.

Pero no había ninguno entre nuestros padres.

La mayoría trabajaba en oficinas.

Conseguí mi primer trabajo profesional a los 21 años. Y sí — era en una oficina. La misma en la que trabajaba mi padre. Empecé como becario. Sentado en un escritorio igual que el de al lado. Incluso después de dejar esa empresa seguí trabajando detrás de un escritorio.

Los años siguientes mi vida seguiría el mismo patrón: trabajar, ahorrar, viajar, volver a trabajar. Y aunque estaba agradecido — el sueldo era bueno, el trabajo estable — también me sentía atrapado.

Y me sentía culpable por sentirme atrapado.

Pero todo el mundo a mi alrededor hacía lo mismo. Esto era lo normal. Esto era el éxito. ¿Por qué entonces no dejaba de pensar: "Tiene que haber algo más para mí allá afuera... algo mejor"?

Entonces pegó el COVID.

Como muchos, probé por primera vez el homeoffice durante la pandemia. Al principio se sentía genial, casi ilegal — como si me saliera con la mía. Sin tener que ir a la oficina. Sin charla banales. Los pantalones de vestir pasaron a ser opcionales — no es que me vistiera muy formal para trabajar tampoco.

Y ahí comenzó mi interés.

"Hmm," pensé. "Esto del teletrabjo no está nada mal. Cómo conseguir más...?"

Ese pensamiento solo creció más cuando leía historia tras historia en internet de gente que trabajaba en remoto viajando por el mundo. Al principio sonaba poco realista. Luego irresponsable. Luego... posible.

Este año he decidido que quiero eso. No porque odie las oficinas — sino porque no quiero que mi vida se limite a una silla, un edificio, una misma vista por la misma ventana. Quiero que el trabajo se adapte a mi vida, no al revés.

No tengo todas las respuestas, no sé a dónde me llevará este camino. Pero por primera vez, en vez de esperar por algo mejor, saldré a buscarlo y descubrirlo por mí mismo.

Y esto me parece como el mejor punto de partida.

¡Estamos en esto por la aventura!

Tu siguiente lectura

¿Preparándore para entrevistas? Empieza con Puliendo LeetCode — Día 1: Two Sum (de fuerza bruta a un hash map, paso a paso).

Explora Así funciona el bucle del videojuego — el latido detrás de cada videojuego.

Si quieres algo con más estructura, echa un vistazo a Los 8 paradigmas de algoritmos.